martes, 1 de noviembre de 2011

Jaloguin

Ayer fue la noche de "jaloguin", los bares estaban repletos de calabazas, sombreros de brujas, telas de araña y todo tipo de ornamentos tétricos y horteras...algo que sinceramente se escapa de mi comprensión...
No pienso dedicarle ni una palabra más a este ridículo americanismo, por lo que voy al tema:

Apoyada en la barra de un bar junto a dos apuestos caballeros me encontraba a eso de las 3 de la mañana, todo era quasiperfecto, la compañía, la copa de white label con coca cola sin cafeína, mi indumentaria, mis superlogradas trenzas poco reconocidas popularmente, la temperatura, el ambiente...en fin, me encontraba muy a gusto, tranquila, cuando de repente una pareja digna de la felicidad suprema se sitúa junto a nosotros en la ya citada barra del local. Ella una chica mona, con clase, y con una de esas sonrisas que convierten una cara sencilla en un bonito escaparate, miraba a su acompañante en todo momento, atenta, adicta, serena y comprometida. No existía nadie más en ese bar para esa chica, me atrevería incluso a afirmar que no existía en ese momento nadie más en el mundo para ELLA, cada mas o menos dos minutos se acariciaba el pelo, se mordía el labio y gesticulaba de manera sensual, el único fin era captar la atención de este super afortunado hombre. Se acercaba, se alejaba, le rozaba, le miraba, le sonreía, le buscaba...ÉL no estaba tanto por la labor, me explico, no es que no la deseara, ¡Sería imposible! pero no encontré en él esa sensibilidad grandiosa que ella irradiaba por los poros de su piel. Era un chico majo, guapete y consciente de su atractivo, su manera de coger la copa creo que yo no podré olvidarla en muchísimo tiempo...
Ésta situación me codujo, como no, a una breve y educativa reflexión, amar de verdad, o sea, con el corazón, ni con la cartera ni con la cabeza, es la hostia...
Yo quiero que me ames de esa manera incondicional, quiero que me desees, me acaricies, me mires, me busques y me hagas tener todos los días de mi vida esa sonrisa que haga de mi cara sencilla, un bonito escaparate.
Hace unos meses en una entrada concluí que amar era algo sumamente difícil para mí, encontrar a alguien que me haga sonreir, reflexionar, gozar, respirar y sentir es muy muy complicado...me ratifico es muy difícil sí pero no imposible...Lo verdaderamente "pedregoso" es encontrar a alguien que sea como ELLA.

Nunca ceses en la búsqueda...a cada cerdo le llega su "sanmartín".

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