viernes, 25 de febrero de 2011

TArarararararaDA

¿Tarada yo? Yo quiero estar tarada otra vez...otra vez...otra vez. (Los Brincos). La mayoría de las personas que conozco, mejor dicho que me conocen, afirman que estoy algo TARADA.
No me considero una persona simple ni sencilla, realmente me horrorizaría serlo, pero TARADA...SÍ definitivamente estoy TARADA.
Estar TARADA es ser DIFERENTE, alguno de vosotros diréis que todos lo somos, claro, pero NO, no todos somos DIFERENTES, bueno SÍ en el significado de la palabra, pero NO en la interpretación que yo quiero darle. Ser DIFERENTE es sentirse "especial, único e inimitable" y lo más importante SERLO, yo me siento y soy así todos los días de mi vida, no mejor ni peor que los demás pero sí DIFERENTE. (bueno sinceramente si algún día me siento mejor...la mayoría de los días para ser franca, ¿como no voy a sentirme mejor si desconozco como se sienten los otros?). He conocido pocas personas como YO, no como yo claro sino DIFERENTES bajo mi interpretación, y TODAS ellas, os lo aseguro, forman parte de mi vida, sería una locura dejar escapar esas DIFERENCIAS y/o TARAS.
Sé que esta entrada puede parecer incongruente, desordenada y caótica, será así para las personas NO DIFERENTES, las TARADAS disfrutareis con la lectura de la misma.


El hombre que pretende obrar guiado sólo por la razón esta condenado a obrar muy raramente.
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Gustavo Le Bon (1841-1931) Psicólogo francés.

domingo, 23 de enero de 2011

Capitulo IV: El mundo de color Rosa.‏

Aquí me encuentro, en mi sofa NARANJA, con mi pijama de Minie Mouse ROJO (por cierto, nunca he entendido por qué Minie ya ha tomado el apellido de Mickie si nunca se han casado...), mis zapatillas AZULES, mi piel BLANCA y mi pelo AMARILLO. ¿Qué significará el mundo de color de rosa? Yo no tengo nada ROSA. Me pregunto si por ello me va tan mal siempre en las relaciones de pareja, y me confirmo a mi misma que si depende de ello, jamás encontraré a mi media NARANJA. Nunca he tenido un color favorito. Siempre que alguien me pregunta respondo el "amarillo". Pero realmente lo digo por no responder: ¡Qué coño de pregunta de mierda es ésa! Siempre me ha gustado moverme en el bando de la buena educación.
Hoy, bueno, esta madrugada, he recibido una de esas llamadas que suelen molestar al 90% de la Humanidad. No me aparecía el nombre del emisor de la susodicha, por lo que descolgue el móvil, a pesar de ser las 3 de la mañana, y susurré un "QUIÉN" digno del mismo Satanás -tanto por la entomación como por la apatía-. Lo siguiente que escuché fue: ¡cómo me alegra escuchar tu voz! Hubo un silencio largo (de esos que en telemarketing nunca debe suceder puesto que sería una venta perdida) en el cual adormilada, yo iba descartando posibles candidatos, tanto por la voz como por el contenido del enunciado; como no logré reconocer al anónimo, mi respuesta no podría ser otra: ¿quién eres? Lo siguiente que escuché fue: ¿Ya has encontrado tu mundo de color de rosa, Sofi?...

El resto de la llamada no tiene ya importancia, pero esta frase desencadenó en mí, una gran fuente de inspiración. ¿Por qué la felicidad ha de identificarse con el color rosa?, todo lo rosa es atroz: el periodismo rosa, las series rosas, las novelas rosas, las paredes rosas, las viviendas rosas, el pelo rosa...y mil cosas rosas más. Yo quiero que mi felicidad sea incolora, y de hecho lo es, incolora e inolora, creo que casi todos los adjetivos que empiezan por "in_" son los que mejor definen el "mundo de Sofía", increíble, incorruptible, inimaginable, inperturbable, innovador... (para los críticos, quiero recalcar que algunos no podran ubicarse en mi reino, pero la excepción confirma siempre la regla). De hecho, mi felicidad nunca podría encuadrarse en una gama de colores: es tan abstracta e intangible que nunca podría dar con ella para pintarla a mi antojo, ya que ella se encuentra en mi alma, en mi mente y en mi corazón. (podría someterme quirúrgicamente en el caso de la mente y el corazón, pero ¿el alma? Bueno, algún talento ha dicho en alguna ocasión que estaba en el bajo vientre. Dudo que en mi caso sea así, quizá en el de Berlusconi...)
Dudo que la vida sea fácil, también reconozco al menos en mi caso, que la mayoría de los obstáculos son internos, es decir, los creamos nosotros mismos. Seguramente, para sentirnos más fuertes o incluso capaces de solucionarlos. ¡Qué absurdez! La mente humana es débil, señores. Muy, muy débil y demasiado corrupta, las personas necesitan amar para sentirse amadas, odiar para justificar ser odiadas y vejar para sentirse menos infravaloradas.

Vivir es maravilloso, al menos para mí. Siempre he abogado para que la tentativa de suicidio estuviera penada por nuestro incongruente y obsoleto Codigo Penal español. Hay que saber ser feliz e infeliz, la vida es una rueda que gira y gira, cada círculo es una nueva vivencia que siempre nos aportara algo; ya sea algo positivo, de lo que debemos impregnarnos, o negativo,que debemos evitar repetir. La vida es una escuela, no para nunca de enseñarnos. Evidentemente hay un gran índice de fracasos, pero al mismo tiempo un alto número de psicólogos preparados para afrontarlos.
¡Qué diferentes somos las personas! Una misma situación es interpretada de maneras tan distintas, ¿No es maravilloso? ¿Y que me decís de la amistad?, ¿Hay algo mejor que sentirte respaldada por una serie de personas a las que no debes nada y que te aprecian por tu esencia? El otro día leía en una revista una entrevista del "caníbal" del "Silencio de los corderos", y decía algo así como que "la amistad es mucho mejor que cualquier romance, siempre esta ahi si la necesitas y nunca pide nada a cambio". ¡Supino!.
Realmente estoy de acuerdo, pero Hopckins: "una tarde en un sofá abrazado a quien amas con una mantita de leopardo, 23º y tiburon II en la Primera, tampoco tiene precio"

martes, 14 de diciembre de 2010

Las líneas que limitan mi camino no me simpatizan. (Tercer episodio)‏

Este domingo ha sido un día perfecto en el mundo de Sofia. No ha sido el primero ni será el último, pero ha sido tan extraordinariamente extraordinario, que se merece todo el protagonismo del tercer capítulo de mis ya célebres memorias. Sinceramente y muy a mi pesar,  no puedo recordar con exactitud el principio del día. Seguramente comenzó con un concierto en vivo de un par de "talentos" que interpretaban un tema que hablaba sobre una trabajadora de Inditex... Fue sorprendente para mis ojos visualizar aquel alarde de entusiasmo y motivación, el cual cabe destacar que concluyó con una angina de pecho de uno de los vocalistas.
Las siguientes horas continuaron el hilo de lo que ya perfectamente había comenzado: de copas con dos de las personas que mas me han desconcertado en mi vida (el plan perfecto para una chica mona con claros síntomas premenstruales y una gran carga de estrés laboral).
La noche fue divertida e inaudita, acabé tomándome una cerveza en un restaurante turco sentada con tres varones apuestos que ni siquiera se fijaron que se me habia escapado una teta de la camiseta...(ya decia yo que mi escote ya no es lo que era)
Lo mejor del día estaba sin duda por llegar. No fue difícil percatarse en aquel sofá con manta de reina a las siete de la mañana junto al Popi, a Devi y a un infiltrado ferrolano que no pudo negarse a la tenatción de acompañarnos en una de las comidas mas rápidas de la historia: judias con patatas y huevos duros esmagados de una forma estratégica, armónica y perfecta (alguno de los comensales después del banquete, aún tuvo la osadía de engullir 167 galletas Príncipe de Bequembawer). Oh, si mi mente no me engaña, el infiltrado al final no se quedó a degustar aquella maravilla gastronómica -¿que sería de él?
A las cuatro de la tarde, más o menos, comenzamos a desperezarnos. Había que volver a nuestros orígenes, a nuestra querida y añorada "Cloaca". Después de muchos besos, abrazos y carantoñas logramos despedirnos; cogimos nuestras bolsas y nos metinos en un coche en el que lo único prohibido era tocar un botón, y como no, estaba justo situado debajo de mi dedo... la gravedad hizo lo demás, el viaje habia comenzado mal.
En los primeros quinientos metros pude ya intuir que me esperaba el viaje en coche más raro de mi vida, (más raro incluso que aquel viaje a Portugal en el que fui con mi pareja y me vovlví sin ella). Al menos sabía que iba a recorrer doscientos quilómetros por el centro de la carretera: Neski es un chico que nunca ha creído en los límites impuestos por las fuerzas de Seguridad del Estado. La línea continua separadora de los carriles de la autopista es para él una simple represión gubernamental que no está dispueto a acatar. La seguridad vial y Neski son como el agua y el aceite.

Los primeros cincuenta quilómetros fuimos a la par de una señora por el carril de adelantamiento, con tal exactitud en el paralelismo que hasta me asustó, no tanto claro, como a la pobre condcutora, que no daba crédito a lo que estaba sucediendo. Los primeros cinco minutos yo miraba a ambos lados de mi asiento, primero a Neski buscando una respuesta, y después a a la señora dedicándole una mirada de comprensión y serenidad. Al ver que no conseguía nada, y sin mediar palabra, decidí recostarme en el asiento con una sonrisa pronunciada y relajarme el resto del camino. (debéis tener en cuenta que no solo no había dormido, sino que había sufrido alrededor de diez electrocuciones en cuestión de cinco horas).
Durante los sesenta quilómetros siguientes, Neski iba muy preocupado por el carburante, hasta tal punto que hizo ademán de desviarse en cada salida/área de descanso/carril de frenado que encontró. Realmente nunca paramos, pero fue divertido analizar porqué ponía el intermitente y nunca llegaba a desviarse del centro de la carretera. Mi tranquilidad era absoluta, relajada y muy cómoda, así que continué mirando a aquel excéntrico conductor mientras escuchábamos a Bob Marley. Incluso llegó a sugerirme que durmiera, pero por nada del mundo podia perderme ni un detalle de lo que estaba sucediendo: me arrepentiria el resto de mi vida.

Pasado Santiago, mi adicción a la nicotina comenzó a hacer que perdiera mi plena concentración. La bondad de mi amigo no tardó en volver a resurgir, dispuesto, esta vez, a parar en cualquier espacio que yo escogiera:  "aquí Sofi, en la próxima gasolinera... no te preocupes". No es que no me peritiese fumar en su coche, nada más lejos de la realidad, sino que solo teníamos tabaco de liar, y el experto en tales hazañas dirigia la conducción. De repente atisbamos un peaje y una idea brotó de mi mente: una vez pasado el telepeaje, pararíamos en el andén y liariamos un pitillo. El problema es que me olvidé detransmitirle el concepto a Nesqui, y le grité una vez abierta la barrera para que se detuviera. No tuvo problema ninguno, en medio de la salida nos apartamos un poco y alli emprendimos la manufactura. Mientras  tanto, y de manera silenciosa, un duendecillo verde nos llenaba el depósito.
Los últimos setenta quilómetros ya fuernon de morriña, comenzábamos a ver nuestro Miño, nuestro Betanzos y por supuesto nuestra CABAÑAS. Una vez llegados a Pontedeume ya esta listo.
Finalmente acabado nuestro recorrido, cogimos la calle del bar Submarino, rua predilecta de nuestro querido Devi el Magnífico, y cuando ya creía que iba a estirar las piernas, Neski redujo a 10 km/h y tardamos otros 20 minutos en alcanzar nuestro destino. No pregunte la razón, pues conocía la respuesta: NO SÉ.
Neski eres un tío muy grande, muy muy grande. Solo espero poder seguir callada y armónica a tu lado durante muchos viajes el resto de mi vida.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

SONRISAS Y LÁGRIMAS DE SANGRE (2º Episodio)

Es un hecho demostrable que a lo largo de mi vida me he reÍdo mucho mucho, creo que la sonrisa es una constante en mi cara, después de un par de días con un gesto férreo y desencajado, he decidido que mañana volveré a sonreir.
Todos los momentos amargos deben tener su lado positivo, es decir su consecuente sonrisa. Realmente no he tenido muchos de estos momentos, ya os he transmitido en el primer capítulo que soy una chica afortunada, si tuviera que poner en una balanza el reir y el sufrir, las penas saldrían disparadas hacia el infinito a causa del peso de la otra balanza al caer.
A veces me pregunto cuál ha sido la situación que hasta ahora más me ha hecho reir, me encantaría que alguien hubiera inventado un medidor que guardara para la posteridad esos momentos con sus detalles y sensaciones, sin duda en días como este abriría esa "caja de pandora". (Hago un llamamiento a todas esas mentes privilegiadas para que dejen de crear armas de destrucción masiva y se embarquen en proyectos como este que hagan volver a sonreir a las personas).
Puede que una de esas situaciones haya sido a consecuencia de un desbarre de la adolescencia, cuando los pendientes de Iris tomaron vida y se elevaron por el habitaculo de un taxi, cuando Carla se equivoco de persona una noche de fin de año, cuando Bego agredió sin nigun tipo de misericordia al gato despeluxado, cuando Caro tomo "una cerveza" y vomito en la entrada de su casa ante los ojos asombrados de sus padres, cuando mari acudió al maratón de Fene con un jersey enroscado al cuello como si de una estola se tratara o cuando tuvimos que manufacturar un trozo de alfombra del salón de mis padres despues de una noche larga y desenfrenada. (sin olvidar la ingenosa idea de tirar las mochilas por el balcón de mi casa a 200 metros del suelo, pa haber matado a alguien..)
Sonreir es sin duda la primera maravilla del mundo, y como consecuencia yo debo ser la segunda...Hoy soy un poco totem pero mañana sere una preciosa hiena.

martes, 30 de noviembre de 2010

Autobiografía (primer episodio)

Había decidido, antes de empezar este arduo y pedregoso proyecto, comenzar la historia de mi vida con un sencillo "Corría el año 81....". Lo simple y vulgar del texto (totalmente opuesto a mi persona), me ha hecho recapacitar e ilustraros de la siguiente manera:

Cada día que disfruto, es un motivo de celebración, considero un gran privilegio despertarme todas las mañanas dentro de mi piel, o sea junto a mí, nunca hubiere podido elegir mejor caparazón. De manera mecánica realizo siempre las mismas actividades matutinas pre-laborales, lo que a "otras" les resulta un tormento, a mi me resulta un regalo divino; pelear con mi hija para que desayune un cuarto de pera o para conseguir ponerle el típico chicho, es sin duda, el acto más motivador y enriquecedor que podría  obtener para el posterior desarrollo del día.
Mi unidad familiar consta actualmente de tres miembros, os preguntareis la anormalidad de la situación, pues resulta que solo dos pertenecemos a la raza humana propiamente dicha (ya que "polonchi" todos sabeis que es un Señor Perro y asi lo he proclamado durante toda mi etapa de empresaria..). Es maravilloso tener una unidad familiar, yo he pasado ya por muchas unidades, la Torrecilla que constaba de 5 miembros, la universitaria que constaba de tres (aunque si se midiera por cordura, seriamos dos), las unidades temporales (mas o menos de dos años que no viene al caso nombrar ahora), la unidad monomiembro (una de las más felices, YO y solo YO) y ahora la actual (mi hija perfecta, mi perro gordo, lanudo y castrado y yo)..
Retrocediendo a mi primera unidad familiar, que podría decir de mi infancia, fue feliz sin duda, rápida pero feliz. He tenido la gran suerte de nacer en una familia acomodada en la que nunca me ha faltado de nada, incluso debo decir, que he tenido un millón de cosas más de las que hubiera necesitado..Lo mejor de mi infancia, mi madre sin duda, lo más importante de mi vida es sin duda ella. Actualmente sigo preguntandome, ¿que haría yo sin Tete?. (Solo espero que mi hija me quiera al menos un cuarto de lo que yo adoro a mi madre). Esta mezcla de amor , dependencia y materialismo, pronto hicieron que me convirtira en una niña carismática, o sea con grandes dotes de liderazgo, si en el colegio había dos bandos, yo siempre he capitaneado el vencedor..jejeeje. Si en la pandilla había un cisma, mi nombre siempre resurgía de las tinieblas ( a veces injustamente y otras con fundamento brutal)
Si miro hacia atras, no puedo decir otra cosa que, ¡que buena suerte tengo!.Me ha tocado la mejor madre, los mejores hermanos, la mejor hija, el mejor perro y por supuesto los mejores amigos.. En el amor no me ha ido muy bien, pero coño, es que hay que repartir un poco...si hubiera tenido la familia perfecta ya no sería una persona sino una utopía...

martes, 9 de noviembre de 2010

Misma piedra

Hoy he mantenido una charla larga y tendida con mi amigo Inver-Gerar, bueno realmente hablé yo 2 horas y 23 minutos y él 11 minutos.(todo debido a una larga retención acrecentada por los atajos de mi amigo).
 Ha sido muy gratificante, sin duda, llegamos a la conlcusión de que el dicho de que "el hombre siempre tropieza dos veces con la misma piedra", es la mejor cita de la Historia. Gerar incluso ha afirmado que en mi caso serán tres.
Me encanta charlar con Gerar, puede que sea porque para él soy un icono sexual, diva de heterosexuales, chica sin competencias y una inteligencia suprema. Es difícil abrir tus sentimientos a una persona con estos pensamientos, si le digo que siento algo por un tipo, se ríe y me mira con ojos de zorrilla. No cree que una persona con mis antecedentes pueda al fin haber cambiado y encontrado la estabilidad.(mi fama me precederá). Si le digo que mi vida ha cambiado, se escaralla y me habla de otro tema en cero coma. Si le hablo de sexo, abre los ojos y escucha como una alimaña en plena caza...
Siempre sé como va a reaccionar, y eso es lo que mas me gusta. En cada momento de nuestros encuentros, siempre hallo una mirada, un gesto que me hace revivir y olvidar todos mis temores. La sonrisa es una constante cuando estoy a su lado.
Hoy le he expuesto un caso práctico, hecho que he vivido hace unos días, ¿el fin? que él lo desarrollara desde su punto de vista personal. La conclusión ha sido totalmente diferente a la mía, normal, es otra persona y ademas invertida.
Esta entrada es un borrador, la causa, estoy en casa de mi hermana rodeada de arte, de niños, de cafés y de chuchis...no es el ambiente idílico para dispersar tu mente. En mi casa no me deja hacer entradas, y he tenido que aprovechar este momento familiar para poder liberarame de mis angustias.
He tropezado dos veces con la misma piedra, Gerar dice que tropezaré la tercera y que será la última. Sea para bien o sea para mal, todo está en mis manos. Seguramente me desnuque en la caída....

lunes, 25 de octubre de 2010

Somnolencia

Hoy es uno de esos días en los que no he logrado despertarme al cien por cien, me explico, me he congelado en ese estado de letargo y adormecimiento que generalmente logro vencer a eso de las 9 y media de la mañana ya con el segundo café. Estado que diariamente me hace sentir irritada, susceptible y apática y que sorprendentemente hoy ha mutado y me ha hecho sonreír ya 3.547 veces.
Hoy ha sido un gran lunes, he retomado mi añorada etapa universitaria acudiendo a mi primera lección presencial de Ciencias religiosas, grandioso, no hay otro adjetivo creerme que pueda describir mis sensaciones ante tal acontecimiento, tan gratificante ha sido la escucha activa de aquel hombre austero y sobrio, que a pesar de los 7 grados bajo cero que sufrieron mis huesos sentada en aquel "popitre" tosco y arcaico, he logrado después de mucho tiempo concatenar un discurso de manera cabal y ordenada en mi férrea y confusa mente.
Continuo somnolienta en este momento, once y cuarenta de la noche, no sería nada extraordinario si este amodorramiento hubiera comenzado hace unas horas como consecuencia del cansancio diario, pero no es así, la somnolencia es de antaño, se ha adueñado de mí y me ha hecho su prisionera...no quiero que me abandone...sufro el síndrome de Estocolmo. (ya van 3.558 sonrisas)